En la República Mexicana hay tantas y tan bellas playas que la tarea de planificar unas vacaciones en ellas implica un verdadero desafío, el cual no tiene nada que ver con la falta de lugares por visitar, sino todo lo contrario, el reto consiste en elegir uno de entre tantos centros de veraneo que pueden hallarse en los litorales mexicanos. 

Esta nación latinoamericana cuenta con más de 11 mil litorales en los cuales pueden hallarse los más variados ambientes. Los turistas tienen a la mano en las principales playas del país un auténtico universo de vida marina, bellas puestas de sol, arena humedecida por el mar y las mejores posibilidades de tener vivencias turísticas de excelente nivel. En lo que sigue mencionaremos cuáles son algunas de las playas mexicanas con las condiciones idóneas para visitar en plan familiar. 

En el estado de Sinaloa hay playas hermosas las cuales son sumamente relajantes y divertidas. Una de ellas es playa Norte, la cual define a la bahía más importante de la región cercana a Mazatlán. Playa Norte tiene un oleaje de intensidad moderada y como es una zona costera a mar abierto, se deben observar algunas precauciones para practicar en ella la natación. Los visitantes podrán avistar cientos de aves marinas, como pelícanos y gaviotas. En esta playa se hallarán cómodas palapas dónde se pueden degustar antojitos costeros y refrescantes bebidas. Vale la pena destacar que los hospedajes en Mazatlan son variados y muy accesibles al bolsillo. 

Caleta y Caletilla, de Acapulco en el estado de Guerrero, son de las playas más tradicionales en el Pacífico Mexicano. Son inconfundibles por hallarse frente a la isla La Roqueta, misma que sirve como protección natural ante el empuje de las corrientes que llegan del Pacífico. Los turistas disfrutarán en Caleta y Caletilla de zonas costeras de ambiente popular y arena suave. Por el hecho de que cuentan con un oleaje muy tranquilo, allí pueden divertirse sin problemas tanto los niños como las personas de avanzada edad. Cómo apunte referencial cabe mencionar que Caleta y Caletilla fueron las primeras playas sin destacar a nivel internacional de todo el puerto acapulqueño. 

Sin contar con la misma proyección turística tan intensa de la que gozan otros destinos mexicanos para el veraneo, como Cancún o la Riviera Maya en el estado de Quintana Roo, las playas veracruzanas tienen lo suyo y son capaces de garantizar a los visitantes muchas vivencias turísticas que, de tan gratas, resultan inolvidables. 

Como muestra de lo anterior vale la pena mencionar a la Costa Esmeralda, zona playera que se extiende entre las comunidades de Nautla y Tecolutla. Es una extensa franja costera de color verdoso y naturaleza exuberante. Allí los visitantes pueden practicar la pesca deportiva el esquí acuático y otras actividades recreativas. Las playas del rumbo son formidables y para comprobarlo basta con mencionar a sitios tan bellos como Maracaibo, Casitas, Playa Oriente y La Guadalupe. Para visitarlas con la mejor logística posible, es aconsejable reservar en los más prestigiosos hoteles en Veracruz.